Los tics son movimientos o sonidos que aparecen de forma involuntaria y repetitiva. Aunque algunos niños consiguen controlarlos durante un tiempo, hacerlo suele requerir un esfuerzo importante y, a menudo, acaba generando más tensión o incomodidad.
Cuando aparecen por primera vez suelen preocupar a las familias, especialmente si son llamativos o se repiten con frecuencia. Sin embargo, es importante saber que los tics son relativamente frecuentes durante la infancia y que, en muchos casos, desaparecen de forma espontánea con el paso del tiempo.
No obstante, cuando persisten, aumentan en intensidad o generan malestar en el niño, puede ser recomendable realizar una valoración para comprender mejor qué está ocurriendo.

Los tics infantiles suelen manifestarse mediante movimientos o sonidos involuntarios que pueden variar en frecuencia e intensidad.
¿Cómo se manifiestan los tics?
Los tics pueden ser motores o vocales.
Los tics motores consisten en movimientos repetitivos que afectan a diferentes partes del cuerpo. Algunos de los más frecuentes son:
Parpadeo repetido.
Muecas faciales.
Movimientos del cuello o de la cabeza.
Encogimiento de hombros.
Movimientos de brazos, manos o dedos.
Los tics vocales implican la emisión de sonidos involuntarios. Pueden manifestarse mediante:
Carraspeos frecuentes.
Gruñidos o pequeños sonidos repetitivos.
Tos sin causa médica aparente.
Repetición de determinados sonidos o palabras.
La frecuencia y la intensidad de los tics puede variar a lo largo del tiempo. Es habitual que aumenten en épocas de estrés, nerviosismo, cansancio o cambios importantes en la rutina. Por el contrario, suelen disminuir cuando el niño está relajado, entretenido en una actividad que le gusta o durante el sueño.
¿Por qué aparecen los tics?
No siempre existe una causa concreta que explique su aparición. En muchos casos intervienen diferentes factores relacionados con la maduración del sistema nervioso, la predisposición individual o determinadas situaciones de estrés emocional.
Es importante recordar que los tics no aparecen porque el niño quiera hacerlos ni porque esté intentando llamar la atención. Son involuntarios y, aunque pueda controlarlos durante unos momentos, mantener ese control suele resultar difícil y agotador.
¿Cuándo conviene consultar?
Puede ser recomendable consultar cuando los tics se mantienen durante un periodo prolongado de tiempo, aumentan progresivamente o comienzan a afectar al bienestar del niño.
También puede ser útil solicitar orientación profesional cuando el niño se siente incómodo por sus tics, recibe comentarios de otras personas o empieza a evitar determinadas situaciones por vergüenza o preocupación.
En ocasiones los propios tics generan más malestar emocional que los movimientos o sonidos en sí, especialmente cuando afectan a la autoestima o a las relaciones con otros niños.

La comprensión y el acompañamiento de la familia pueden ayudar a reducir el malestar que los tics generan en muchos niños.
Tratamiento psicológico de los tics infantiles
El objetivo de la intervención psicológica no consiste únicamente en reducir los tics, sino también en ayudar al niño y a su familia a comprender mejor lo que está ocurriendo.
La valoración permite identificar aquellos factores que pueden estar influyendo en su aparición o mantenimiento y ofrecer pautas adaptadas a cada caso. Cuando existe ansiedad, preocupación o malestar asociado, también puede ser importante trabajar estos aspectos para reducir el impacto que los tics tienen en la vida cotidiana.
La orientación a los padres suele formar parte del proceso, ya que comprender cómo reaccionar ante los tics puede ayudar a disminuir la tensión que generan tanto en el niño como en su entorno.
Psicóloga infantil en Barcelona
Si has observado movimientos o sonidos repetitivos que te generan preocupación, puedo ayudarte a valorar la situación y orientarte sobre cuál puede ser la intervención más adecuada.
Cada niño es diferente y requiere una evaluación individualizada que permita comprender sus necesidades y determinar si resulta necesario realizar algún tipo de intervención.
