Depresión infantil

A menudo se asocia la depresión a la adolescencia o a la edad adulta. Sin embargo, también puede aparecer durante la infancia, aunque no siempre se manifiesta de la forma que solemos imaginar.

Algunos niños se muestran tristes o desanimados, pero otros pueden estar más irritables, perder el interés por actividades que antes disfrutaban o experimentar cambios en su comportamiento que resultan difíciles de comprender para quienes les rodean.

La tristeza forma parte de la vida y todos los niños atraviesan momentos difíciles. No obstante, cuando el malestar se mantiene en el tiempo, es intenso o empieza a afectar a diferentes áreas de su vida, puede ser recomendable realizar una valoración psicológica.

Ilustración de un niño pensativo junto a una ventana representando el malestar emocional en la depresión infantil

La depresión infantil puede manifestarse a través de tristeza persistente, aislamiento o pérdida de interés por actividades cotidianas.

¿Cómo se manifiesta la depresión infantil?

Los niños no siempre expresan lo que sienten con palabras. En muchas ocasiones el malestar aparece a través de cambios en el comportamiento, en las relaciones con los demás o en el rendimiento escolar.

Algunas señales que pueden observarse son:

Tristeza frecuente.

Irritabilidad o enfados habituales.

Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba.

Aislamiento social.

Baja autoestima.

Falta de motivación.

Cambios en el sueño o en el apetito.

Cansancio frecuente.

Dificultades de concentración.

Sentimientos de inutilidad o culpa.

No es necesario que aparezcan todos estos síntomas. Cada niño puede expresar el malestar emocional de una manera diferente.

¿Cuándo conviene consultar?

Puede ser recomendable solicitar ayuda profesional cuando estos síntomas persisten durante varias semanas, generan un sufrimiento significativo o interfieren en la vida familiar, escolar o social del niño.

En ocasiones los cambios aparecen tras experiencias difíciles o situaciones estresantes. En otras, se desarrollan de forma progresiva y pueden pasar desapercibidos durante un tiempo.

Una intervención temprana puede ayudar a comprender qué está ocurriendo y favorecer una mejor evolución del problema.

Tratamiento psicológico de la depresión infantil

El tratamiento psicológico tiene como objetivo comprender el origen del malestar y ayudar al niño a expresar aquello que le está resultando difícil gestionar.

La intervención se adapta a las características y necesidades de cada caso. Además del trabajo directo con el niño, la orientación a los padres suele ser una parte importante del proceso terapéutico, ya que permite comprender mejor las dificultades presentes y favorecer aquellos cambios que pueden contribuir a su bienestar emocional.

Niño acompañado por sus padres durante una situación de malestar emocional

El acompañamiento familiar puede desempeñar un papel importante en el bienestar emocional de los niños.

Psicóloga infantil en Barcelona

Si observas cambios importantes en el estado de ánimo de tu hijo, una pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba o un malestar que parece mantenerse en el tiempo, puedo ayudarte a valorar la situación y orientarte sobre cuál puede ser la intervención más adecuada.

Cada caso requiere una evaluación individualizada que permita comprender las dificultades presentes y establecer unos objetivos de trabajo ajustados a las necesidades del niño y de su familia.

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